El agua, la vida mía

Tainmaasü tü wuinkaa.

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Taller Historias del Agua
Adelaida Vangrieken
Activista wayuu

¿Será tan fácil hablar de paz sin agua?, se pregunta Adelaida Vangrieken, una mujer wayuu que dice tener medio siglo de vida en la tierra y que duda de que en Colombia los conflictos terminen con la firma del tratado entre el Gobierno y las FARC.

Esta mujer a la que no le tiembla la voz al momento de defender sus derechos y los de sus paisanos, le habla directamente a Juan Manuel Santos, presidente de la República: “Sin agua sigue la guerra, sueltan las armas y sigue, y cada vez va a ser peor”.

Porque más allá de los lugares comunes, la esencia de la existencia de ser wayuu está en el agua. “El agua es la vida de nosotros, es la vida del pueblo de La Guajira”.

Taller Historias del Agua
Juana
Ranchería Jirtú, Manaure

Pulowi, la que da vida. Pulowi, es una mujer bella que vive en las profundidades del agua. De acuerdo con la cosmovisión del pueblo wayuu esto forma parte de la historia de sus ancestros.

Adelaida mira al cielo y lo señala: “Los alijunas dicen que el paraíso está allá, los wayuu decimos que el paraíso es este que es donde está la vida y es donde esta el agua”.

De niña recuerda que su mamá la llevaba al rio cuando estaba crecido para ver el arroyo desbordado. Esa era una señal de que la vida estaba expandiéndose, “el agua es para expandir la vida y la tierra”.

Pero hoy la historia es otra. Hace tres años comenzó la emergencia en el Departamento de La Guajira. La sequía hace estragos y mantiene a las comunidades con sed.

“Esas aguas eran cristalinas y yo me tiraba de un palo hacia el pozo. ¡Qué delicia! Hoy mi hijo que tiene 15 años no puede ejercer esa actividad porque el arroyo está seco.

Yo conocí la nutria y mi hijo que tiene 15 años la conoce solamente en papel y en televisión.
Ese es mi hijo hoy en día, y sus nietos ni siquiera en papel la van a ver”.

Taller Historias del Agua
Yenifer Cotes
Maestra de preescolar y primaria
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Aura Robles
Activista wayuu
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“La furia de Pulowi es contra nosotros porque somos los legítimos. Ellos llegaron aquí hambreados de plata y apoyados por un Gobierno arrodillante”. Adelaida se refiere a la llegada de la empresa minera y a las denuncias que tiene documentadas por la desviación del río Ranchería y de otros arroyos.

El desvío del arroyo Bruno es la bandera de lucha actual. Denuncia: “A La Guajira la vamos a defender con la vida hasta el último momento. Llegaron a invadir el territorio. Son unos monstruos”.

Cuando Adelaida se refiere a este tema, le habla a Cerrejón, la empresa carbonífera más grande de Latinoamérica. La misma que ha estado en La Guajira a lo largo de 30 años. Dice que durante ese tiempo se han secado 26 fuentes de agua. El arroyo Bruno, un brazo de este caudal de agua, está en camino de convertirse en la número 27.

La desviación del río Ranchería se dio en La Guajira ante la presencia del carbón como negocio y los precios internacionales. Es así que Cerrejón, catalogada como la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo preparó proyectos para explotar en las profundidades de esta fuente de agua y como consecuencia comenzó a secarse.

Por esto, afectar al arroyo Bruno, uno de los brazos del Ranchería puso en alerta a las comunidades de La Guajira. Adelaida, se queja: “Es que ellos van a intervenir varias veces la capa de la tierra”. Ya hay experiencias. Cuando esto pasa viene la sequía, se desvía el sentido natural del agua, se ahuyentan a las especies animales, se acaba con el ecosistema natural en el lugar. Luego, llega la sequía. Después, las rancherías padecen por agua.

Se preocupa por el presente y por el futuro de su tierra y la de sus paisanos. “Nosotros estamos extinguiéndonos de la tierra por pura, física sed y ahora con este impacto, con ese trabajo qué van a hacer, más rápido nos vamos a extinguir. ¿Quién va a quedar aquí para contar esto?”

Mover 700 metros al norte un tramo de 3,6 kilómetros del arroyo Bruno es uno de los proyectos que tiene la empresa Cerrejón desde 1998. Este brazo del río Ranchería mide 26 kilómetros.

La Corporación Autónoma Regional de La Guajira (Corpoguajira) le otorgó los permisos a la empresa minera para este proyecto. El IDEAM y el Servicio Geológico Colombiano la apoyaron con la validación de la evaluación técnica. Es decir, que Cerrejón no está actuando de manera ilegal, la empresa tiene el aval y los permisos de las instituciones a las que les competen.

“El problema de La Guajira no es el arroyo Bruno, es que el arroyo Bruno no le va a devolver el agua a La Guajira, sino el poco desarrollo que hemos tenido durante muchos años”. Así lo defiende Raúl Roys, director de Fundación Cerrejón para el fortalecimiento institucional, el progreso y el agua.

A quienes se quejan por la sequía les responde: “Nosotros desde el año 2014 hemos entregado más de 30 millones de litros de agua en lo que llevamos en el recuento”. Hay un mapa que presentó Roys en el que se marcan puntos de entrega de agua potable y atención en las comunidades de Riohacha, Barrancas, Hatonuevo, Albania, Maicao, Manaure y Uribia. Son en total, de acuerdo con las cifras de Cerrejón, 353 comunidades atendidas y al menos 44 mil 100 personas.

Defiende la posición de la empresa ante quienes reclaman el desvío. En esos 3,6 kilómetros hay riqueza minera, en esos 3,6 kilómetros hay 33 millones de toneladas de carbón, la misma cifra de producción anual de Cerrejón.

Esto no se ha hecho a espaldas de ninguna comunidad, asegura Roys y replica que el proceso ha sido “transparente y abierto. Todas las comunidades alrededor del arroyo Bruno han conocido el proyecto, nosotros los trajimos a todos, ¡a todos!, con el fin de que pudieran recorrer el arroyo Bruno”.

Dentro del proyecto que pretende que la desviación sea un espejo del caudal del arroyo, prometen cuidar la veda y “mover” el ecosistema. “Es decir, si hay que tumbar algún árbol o mover algún árbol, lo que se contempla es una relación de uno a 10. Si yo tumbo un árbol, coloco 10”.

Roys le habla al Estado y a la comunidad wayuu. “Pensar que el problema de La Guajira es Cerrejón o el arroyo Bruno, es no hablar con la verdad”. Considera que debe haber intervención gubernamental con políticas que atiendan los problemas de nutrición y del agua. Son problemas históricos.

“Hoy La Guajira se volvió el departamento de la crisis, se volvió el departamento importante, la noticia de interés nacional. Hoy nos volvimos noticia”.

La principal actividad económica de La Guajira es la minería, por eso Raúl Roys sustenta: “Yo quiero saber cómo va a sobrevivir La Guajira sin su principal actividad económica, si nunca hemos tenido otro desarrollo en el departamento que nos permita sostenernos de manera distinta”.

La Corporación Autónoma Regional de La Guajira (Corpoguajira) le otorgó los permisos a la empresa minera para este proyecto. El IDEAM y el Servicio Geológico Colombiano la apoyaron con la validación de la evaluación técnica. Es decir, que Cerrejón no está actuando de manera ilegal, la empresa tiene el aval y los permisos de las instituciones a las que les competen.